Tocamos nuestros smartphones un promedio de 2,617 veces al día. Cada "Bip", cada vibración, cada insignia de notificación roja es un pequeño golpe de dopamina que nos mantiene ansiosos por el siguiente. Pero ¿te has preguntado qué te estás perdiendo mientras miras la pantalla? La vida sucede en lo analógico.
Los gigantes tecnológicos diseñan aplicaciones como máquinas tragaperras. El principio detrás de esto se llama "Variable Reward Schedule" (Recompensa Variable). Cuando abres Instagram, no sabes lo que verás: un video divertido, un mensaje o nada. Esta incertidumbre activa al máximo el sistema de recompensas en nuestro cerebro. El resultado: un sistema nervioso permanentemente sobreestimulado, incapaz de participar en actividades lentas y profundas (Deep Work, lectura, conversaciones).
FOMO (Fear of Missing Out) es el miedo a perderse algo. JOMO es lo contrario: la alegría de no estar en todas partes. Es la decisión consciente por la calidad en lugar de la cantidad. Cuando ya no estás constantemente disponible, le señalizas a ti mismo y a los demás: mi tiempo y atención son valiosos.
Hay una profunda satisfacción en crear o experimentar algo real. Pasar las páginas de un libro, el rasguño de una pluma, el olor de la tierra húmeda. Estos estímulos táctiles nos conectan. Nos vuelven a conectar con la realidad física que estamos a punto de perder en el metaverso.
El Asistente HWA puede ayudarte a analizar tu tiempo de pantalla y crear un plan de desintoxicación suave.