En casi todas las familias ocurre: momentos en los que chocan mundos diferentes. La nieta de 16 años no entiende por qué el abuelo se aferra tanto a las viejas tradiciones, y el abuelo se sorprende de la fugacidad digital de la juventud. Estos puntos de fricción son los conflictos generacionales. Pero, ¿y si pudiéramos usar esta fricción como una fuente de energía para el crecimiento?
Perspectiva: En los zapatos del otro
Cada generación está marcada por su propio tiempo: sus crisis, avances tecnológicos y valores sociales. Esta "impronta" es como unas gafas a través de las cuales vemos el mundo. Un conflicto suele surgir cuando olvidamos que la otra persona lleva unas gafas completamente diferentes.
El lenguaje de los constructores de puentes
¿Cómo nos hablamos? En situaciones de conflicto, tendemos a justificarnos o a atacar. Los constructores de puentes usan un lenguaje diferente: escuchar para entender (en lugar de escuchar para responder), encontrar puntos comunes y usar el humor.