En una familia a menudo nos sentimos tan profundamente vinculados que los límites entre el "Yo" y el "Nosotros" se desvanecen. Esto es hermoso, pero también puede llevar al agotamiento. Los límites saludables no son muros, sino vallas con puertas: indican dónde empiezas tú y dónde termina el otro.

¿Por qué los límites son amor?

Cuando comunicas tus límites con claridad, le das a tu familia la oportunidad de respetarte de verdad. Sin límites surge a menudo el resentimiento, que daña la relación a largo plazo. Establecer límites significa asumir la responsabilidad de tu propio bienestar y, por tanto, de la armonía en el hogar.

La necesidad de autonomía

Especialmente los niños y adolescentes necesitan espacio para desarrollar su propia identidad. La autonomía significa poder tomar sus propias decisiones y tener privacidad. Cuando los padres respetan este espacio, crece la confianza mutua.

Respeto a la autonomía

Cómo comunicar límites con aprecio

La clave está en la forma de expresarse. Los límites deben ser claros pero amables. Explica tu necesidad y sé consecuente con tu declaración, incluso si al principio hay resistencia.

Cooperación y respeto
Consultar estrategias de límites al Asistente