La resiliencia no es dureza. Es la elasticidad del bambú en la tormenta. Aprende a utilizar las crisis como catalizador para el crecimiento.
Por qué algunas personas se rompen ante los golpes del destino, mientras que otras emergen fortalecidas? El secreto no radica en la ausencia de dolor, sino en la capacidad de procesarlo. Los japoneses tienen una hermosa metáfora para esto: Kintsugi. Cuando un valioso cuenco de cerámica se rompe, no se tira. Se repara con laca dorada. Las fracturas permanecen visibles, pero son precisamente ellas las que hacen que el objeto sea único y más valioso que antes.
La resiliencia es como un sistema inmunológico psicológico. Podemos entrenarlo. Aquí están los siete fundamentos mentales sobre los que se construye la fortaleza interior.
No es un "todo estará bien" ingenuo, sino la profunda confianza de que las crisis son temporales y pueden ser superadas.
Aceptar lo que no se puede cambiar. No gastar energía luchando contra la realidad, sino utilizarla para encontrar soluciones.
Pasar del enfoque en el problema ("¿Por qué yo?") al enfoque en la acción ("¿Cuál es el siguiente paso?").
La capacidad de controlar los sentimientos impulsivos y no ser arrastrado por la marea del miedo.
Dejar de lado el papel de víctima. Reconocer que siempre se tiene una elección, al menos en la propia reacción.
Las relaciones sociales fuertes son la red de seguridad. Aceptar ayuda es un signo de fortaleza, no de debilidad.
Las metas y visiones nos dan una razón para seguir adelante. Lo "para qué" hace que el "cómo" sea soportable.
"El mundo quiebra a todos, y después muchos son más fuertes en los lugares quebrados." Ernest Hemingway
A menudo escuchamos sobre el trastorno de estrés postraumático (TEPT). Pero la investigación muestra un fenómeno diferente que ocurre incluso con más frecuencia: Crecimiento postraumático. Muchas personas informan que después de superar crisis, tienen una apreciación más profunda de la vida, relaciones más intensas y una fortaleza personal recién descubierta.
Como una planta que rompe el asfalto, la vida encuentra un camino. La resistencia forma el carácter. Sin la oscuridad, no percibiríamos la luz con tanta intensidad.